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Ropa que habla en colores


Colores que hablan por ti

¡Cuidado! Tu ropa puede estar hablando a tus espaldas. Todos saben que la ropa habla y dice mucho de quien la lleva. Pero, ¿en realidad, eres consciente de todas las cosas que dice tu ropa de ti? Por eso es tan importante conocer su lenguaje; el problema es que se ha vuelto, hoy por hoy, muy complejo. Si quieres dominarlo al cien por ciento, hay muchos elementos que tomar en cuenta: las texturas, los materiales, los colores, etcétera. También es fundamental conocer la gran historia de la moda. Parte de ella es la evolución de los colores en los textiles. Un recuento fascinante el cual te invitamos a conocer.


A veces, nos puede parecer que la ropa siempre ha sido de colores llamativos. Estamos tan acostumbrados a elegir libremente el color de nuestra preferencia. ¿No dicen que: “para gustos, colores”? Pero no siempre hubo de donde elegir. Las primeras telas eran del color que le daba el material del que se fabricaban y era todo. Colorearlas, en algunos casos, fue un lujo que muy pocos se pudieron dar. Ese fue el caso del color púrpura.


Alejandro Magno (Grecia, 356 a. C. - 323 a. C.)

Dicen que Alejandro Magno, el gran conquistador, que con 23 años fundó la maravillosa ciudad de Alejandría, quedó maravillado con el color púrpura que algunos vestían en la ciudad de Tiro. Su fascinación no era exagerada; tenía ante él uno de los dos productos de lujo que comerciaba el antiguo pueblo fenicio, habitante de las costas Mediterráneas en el siglo I antes de nuestra era. En ningún otro sitio del mundo se encontraban telas de ese color tan brillante, bonito y, sobre todo, permanente. Naturalmente que los fenicios, que además fueron sus descubridores, comerciaban aquellas telas a precios exorbitantes. Tanto que su precio llegó a ser más alto que su peso equivalente en plata y oro.


A partir de entonces los principales compradores de aquellas telas teñidas con el apreciado “Púrpura de Tiro” fueron los romanos. Entre ellos sólo podían usarlo los generales, los cónsules, o los senadores, y algunas mujeres de clase alta. Así, un color se convirtió en un sello tan distintivo de la riqueza y el poder.


"Cochinilla" uno de los primeros colorantes de rojo mexicano

No es, por supuesto, el único ejemplo. Igual que Alejandro Magno, los conquistadores del Nuevo Mundo quedaron maravillados ante el color rojo, que se producía en México por los indígenas aztecas con unos animalitos encontrados en las tunas llamados cochinillas. Su gran sorpresa se debía a que, por mucho, mucho tiempo antes de La Conquista, el Viejo Mundo buscó incansable e insatisfactoriamente un color rojo, brillante y que perdurara en el tiempo. Por eso, no es extraño que se convirtiera en el segundo producto de exportación más importante de la Nueva España. Y tampoco que toda la nobleza europea del siglo XVI y hasta el siglo XIX soñara con poseer alguna prenda de ese color “rojo mexicano”. En ambos casos, y como sucede frecuente, el valor de dichos colores se debía a la dificultad de producción y sus calidades. Sin embargo, llegó un día, en 1855, en el que alguien encontró la fórmula de producir los primeros tintes sintéticos. Ese fue el joven estudiante de química William Perkin. Pronto, todos los colores imaginables podrían producirse fácilmente. Incluso, colores antes inalcanzables en la antigüedad como los colores neón y tornasol.


Claro que el púrpura y el rojo no perdieron completamente su noble prestigio. Lo conservan, aunque sea histórico, simbólico. Por ejemplo, en las películas de Disney, uno de los expertos en el uso del color en el cine, utiliza el morado frecuentemente para personajes relacionados al poder y la nobleza. Sin embargo, es claro que actualmente todos los colores son completamente accesibles para todos, y con ello surge un gran problema: ¿cómo elegir el color adecuado? Pues, para empezar, hay que tener en cuenta que todos los colores al elegirlos constantemente se pueden convertir en un sello de identidad, por lo que es importante conocer todo lo que está relacionado y asociado a ellos, histórica, social y simbólicamente.



Pero si buscas un método más generalizado, quizá te convenga echarle un ojo a la “Psicología del color”, ciencia que han esquematizado los valores o significados habituales de los colores. Sin embargo, ten en cuenta que los colores no tienen un significado absoluto. Sino que también van adoptando significados en el uso vivo que les da la sociedad.


Símbolo universal del feminismo

Por ejemplo, volviendo al púrpura, aunque históricamente está asociado a la nobleza, es también el color adoptado para representar la lucha feminista. El por qué se eligió este color para dicha lucha no está claro, existen distintas teorías, y no se explica por la conocida teoría del color. Tampoco es importante saberlo a ciencia cierta. Muchos significados en los colores son tomados así, solo por su uso social.


Todo esto, tanto la historia de los pigmentos textiles, la psicología del color y los significados nuevos que van adoptando en su uso, te pueden ayudar a expresarte conscientemente mediante los colores de tu vestimenta. No permitas más que tu ropa hable a tus espaldas y aprende a hablar con tu ropa a través de los colores.

REFERENCIAS: Mark Woolmer (2018): La púrpura fenicia, el tinte más preciado de la antigüedad. Antonio Espinoza (2017): El gran pigmento mexicano Laura Ibarra (2017): La historia de la grana cochinilla. El rojo mexicano que conquistó por tres siglos al mundo. Flor (2018): Historia y origen del teñido Blanca Figueroa: Lo que los villanos de Disney revelan sobre la psicología del color La vanguardia (2019): ¿Por qué es el color violeta representativo del día de la mujer?

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