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Florence, el primer ángel guardián

En conmemoración del Día de la enfermera y el enfermero
La dama con la lámpara (1854), de Henrietta Rae

En México, el Día de la enfermera y el enfermero se celebra cada 6 de enero desde 1931 (este 2021, dicha celebración cumple 90 años). Mientras que el Día Internacional de la Enfermería se celebra el 12 de mayo en honor de la fecha de nacimiento de Florence Nightingale, conocida como la enfermera más famosa del mundo. Déjanos contarte a continuación quién fue, por qué fue considerada un ángel, y por qué conmemorarla es celebrar a todas las enfermeras y los enfermeros del mundo.


Florence Nightingale, Italia (1820-1910)

Florence Nightingale nació el 12 de mayo de 1820 en Florencia, Italia, pero adoptó pronto la nacionalidad británica. Su familia era acomodada y tenía un futuro escrito para ella.

Como todas las grandes mujeres de la historia, tenía sus propios planes: a través de una revelación divina en 1837, según dijo, decidió ser enfermera en un momento en el que esa profesión era mal vista en personas de su estrato social, pues estaba asociada a mujeres de la clase trabajadora.



Así, con un llamado divino, emprendió con empeño el estudio de la enfermería. Primero en Alejandría, Egipto. Luego en Alemania en el hospital del Pastor Theodor Fliedner, fundador del famoso Instituto de las Diaconisas de Kaiserwerth, fundamental en la historia de la enfermería. Con esa preparación, empezó a servir en un hospital del poblado de Saint-Germain, cerca de París, pero poco después vuelve a Londres y, con tan solo 23 años, se desempeña, sin paga, como superintendente en el Establecimiento para Damas Inválidas, un lugar donde se atendía a mujeres sin techo.


Instituto de las Diaconisas de Kaiserswerth, actualmente un hotel

Mientras tanto, Florence profesionalizaba la enfermería, no sólo con su ejemplo y práctica sino también con su gran capacidad de observación, su mentalidad estadística, disciplina y metodología que le permitían registrar los resultados de los métodos de cuidado y tratamiento, basándose en evidencias.


Por la buena reputación que se estaba creando, fue seleccionada para apoyar en la Guerra de Crimea (1853-1856), un conflicto en el que se enfrentó el Imperio Ruso contra la alianza Reino Unido, Francia, Imperio otomano, Reino de Piamonte y Cerdeña. Los aliados le estaban ganando a los rusos, pero las enfermedades estaban venciendo a los británicos, quienes no morían en el campo de batalla, sino en los insalubres hospitales. Los refuerzos llegaron en 1854. No se trataba de forzudos militares ni de bastos armamentos, más bien desembarcó media centena de valientes mujeres: Florence Nightingale acompañada de una cuarentena de damas más, muchas sin experiencia previa, capacitadas por ella misma.


Florence Nightingale durante la Guerra de Crimea

Su trabajo durante la guerra fue excepcional. Aunque en su primer verano ahí fallecieron diez veces más soldados por enfermedades que por heridas en el campo de batalla, la mortalidad bajó rápidamente cuando Florence ordenó la limpieza de los vertederos contaminantes y mejoró la ventilación del hospital.


El mundo debió asombrarse con la famosa enfermera, que durante la noche caminaba por los corredores de aquellos hospitales, quizá velando a sus enfermos, ahuyentando a la muerte con la lámpara que llevaba en la mano, símbolo eterno de Dios y de la inteligencia. El 8 de febrero de 1855 The Times declaraba: “Sin exageración alguna es un «ángel guardián» en estos hospitales…”.


A su regreso a Londres fue recibida en su país como una heroína. Sin embargo, su obra no estaba terminada. Luego recibiría distintos galardones. Entre ellos, la Orden del Mérito, que por primera vez se le entregaba a una mujer. Además, construiría su propia escuela para enfermeras y publicaría diferentes libros sobre reformas sanitarias como Notas sobre Enfermería: Qué es y qué no es publicado en 1859 y Notas sobre Hospitales del mismo año que se convirtieron en los pilares de la enfermería moderna.


Estatua de Florence Nightingale en Londres, Inglaterra

Por todo ello, sabemos que el redactor del Times no exageraba, que Florence era en realidad un ángel guardián sobre la tierra. Y no sólo eso, sino que su fecunda obra procreó una gran raza de ángeles terrenales, pues ¿quién puede dudar que todas las enfermeras y enfermeros modernos son, de alguna manera, sus descendientes? Por eso, celebrarla a ella es celebrar a todos.


Este año será el último que se celebra el Día de la enfermera y el enfermero el 6 de enero. A partir del próximo, por decisión de Consejo de Salubridad General de México, se adherirá a la fecha internacional, es decir, el 12 de mayo. Mientras tanto, no queremos perder la oportunidad de desearles, por su valiosa aportación, por su gran valentía, por su bondad inmensa, ¡Feliz Día de la enfermera y el enfermero!

REFERENCIAS:

María Rosa Parentini: Historia de la enfermería. Aspectos relevantes desde sus orígenes hasta el siglo XX, 2002, Ediciones Trilce.

https://www.gob.mx/pensionissste/es/articulos/6-de-enero-dia-de-la-enfermera-y-enfermero?idiom=es

https://www.insp.mx/avisos/3950-6-enero-dia-enfermera-enfermero.html

https://rue.fenf.edu.uy/index.php/rue/article/view/161/158

http://www.uaslp.mx/Comunicacion-Social/Documents/Divulgacion/Revista/Quince/229/229-4.pdf

https://mujeresconciencia.com/2017/08/22/florence-nightingale-mucho-mas-la-dama-la-lampara/

http://medicina.uach.cl/2020/05/el-legado-vigente-de-florence-nightingale-y-el-dia-internacional-de-la-enfermeria/

https://www.medigraphic.com/pdfs/enfneu/ene-2013/ene131h.pdf

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